Primera comunidad chilena enfocada en la alimentación cetogénica y Low Carb
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    KETO BLOG

    El lunes empiezo……

    Si nos ponemos a pensar cuantas veces hemos dicho el lunes empiezo, muchos perderían la cuenta…… A todos nos ha pasado…. ¿O no?  La diferencia está en que algunos si lo logran, a otros les dura un tiempo y algunos ni siquiera lo intentan.

    Son muchas las personas que tienen ganas de cambiar y no lo hacen hasta que ven consecuencias graves en su salud. Lamentablemente estamos preparados y educados para curar y no para prevenir y lamentablemente el “curar” se trata mas bien de tapar síntomas con medicamentos que a la larga agravan mas las dolencias.

    No esperemos a que esto nos pase. Todos tenemos la capacidad de escuchar a nuestro cuerpo, aunque a veces es mucho mas simple hacernos los sordos que responsabilizarnos de los que realmente nos pasa, dejando a la deriva nuestra salud y entregándola después en manos de otros.

    Somos los únicos responsables de nuestra salud y eso tenemos que tenerlo muy claro. La clave es salir a mirar desde afuera este sistema y darnos cuenta qué es lo que nos está enfermando.

    Al salir del sistema y observarte comienzas a ser libre, pero esa libertad requiere responsabilidades, he ahí el por qué nos cuesta tanto cambiar nuestro estilo de vida.

    Primero que todo debemos tener la “intención” de cambiar. Cuando tenemos las metas claras sabemos que camino tomar para estar sanos, es a lo que nos aferramos para conseguir una meta. La intención es la visión más profunda que precede a nuestras acciones.

    Una vez que esta intención la tenemos debemos estar “atentos”. Si…. Y muy “atentos”, ya que las costumbres y hábitos de toda una vida son las mas difíciles de cambiar, y si perdemos la atención caemos inmediatamente en piloto automático y hacemos lo que estamos acostumbrados a hacer siempre…..y  volvemos nuevamente a empezar el Lunes….

    La atención se debe entrenar. Estando presentes es mas difícil perder el rumbo, pero nos han enseñado a estar con nuestra mente en cualquier parte menos en el aquí y ahora.

    Me parece interesante citar a Williams James (1890) , para que entiendan la importancia de la atención; él nos dice lo siguiente:

     “La facultad de traer de vuelta la atención errante, una y otra vez, constituye el fundamento mismo del discernimiento, del carácter y la voluntad”. Nadie es maestro de si mismo si no la tiene”.

    Lamentablemente hemos dejado hace mucho tiempo de ser maestros de nosotros mismos, pero nunca es tarde para volver a adquirir esta maestría.

    Como dije antes la atención se entrena, y se entrena en primer lugar pidiendo ayuda con personas que entiendan de estos temas. Cuesta mucho pedir ayuda porque nos cuesta reconocer que nos equivocamos, pero por lo mismo este cambio y la mantención requiere de un tercer punto que es la “actitud”.

    Si no cambias tu actitud y sigues siendo la misma persona de siempre no podrás  ver ningún cambio en tu estilo de vida, ya que para “lograr cosas diferentes” tienes  que “actuar de manera diferente”.

    La idea es que te atrevas a “dejar de ser tú”, ¿complejo, no?. El ego nos juega muy malas pasadas y nos aferramos con uñas y dientes a definirnos de un u otra forma para no perder nuestra identidad.

    Atrévete a probar y a hacer cosas distintas. Cambiar de actitud nos permite practicar formas variadas de relacionarnos con nuestra experiencia, en lugar de caer una y otra vez en conductas impulsivas y automáticas que nos llevan una y otra vez al mismo resultado y a comenzar nuevamente el lunes…...

    La actitud útil para esto es que aprendas a no juzgarte, a tenerte paciencia, a aceptarte, a ser amable contigo, aprende a caer y deja de castigarte. Y lo mas importante es que tengas una actitud curiosa frente a la vida, ya que esto te mostrará que no todo esta aprendido y te permitirá poder adaptarte una y otra vez a esta vida que constantemente requiere diferentes versiones de nosotros.

    Ojalá todo esto que te comento te sirva para “comenzar el lunes” de una manera distinta.

    Carolina Blanco Carmona

    Psicóloga de la nutrición – Lifecoach neoser

    @sicoestetica @neoserchile

     

    ¡¡¡PARA!!!

     

    Para!! Me dijo un día el cuerpo, se hiso notar, el colon ascendente estaba inflamado, era típico, pero como no molestaba mucho, hasta ese día, no me preocupaba. Estando en Santiago concurrí a la clínica, no se de donde saque ganas y en un examen Ecotomografico donde el foco era la parte derecha del abdomen termino con un cáncer renal en el lado izquierdo donde nunca tuve síntomas.

    Un pasado lleno de noches sin dormir, comidas sin control, cortisol al máximo con total desapego y descuido de mi salud hicieron el caldo de cultivo para la eclosión de un quiste de 30 x 40 mm y desencadenar un camino donde en 27 días (desde el diagnostico a la operación) se ponía cuesta arriba y cambiaba mi vida de un día a otro.

    No dude en buscar ayuda, comencé a leer y a visitar a Google y en eso me encontré con la dieta Keto y la Low Carb, publicaciones nombrando una nueva forma de dar pelea a esta enfermedad y muchas más, incrédulamente comencé a buscar y di con KETO CLUB, Barbara Álamo tomo mi caso y le dimos el vamos a un proceso que día a día me llena de satisfacción.

    El 21 de junio del 2019 comenzamos con caldo de huesos, aceite de oliva, palta y todos aquellos ingredientes Keto recomendados, con macros bien especiales. A los 27 días después con 8 kilos menos, me enfrentaba al bisturí y me sometía a la motricidad fina del cirujano y del robot, elegí esta opción menos invasiva, pero mas riesgosa, constaba de pinzar las venas renales y la operación tenia un tiempo limite para luego de terminar, despinzar y esperar que el riñón viviera de nuevo, sino tenia que extirparse. Todo resulto bien, mi riñón soporto y vivió y al final 10 de 10 dijo mi medico.

    27 días de tortura psicológica, de pensar que pasaría, que seria de mi familia, poniéndome en todos los escenarios, pero nunca dudando de dar la batalla hasta el final. Transcurrida la operación a las 12 horas después me puse de pie, a las 24 horas después camine por todo el tercer piso del edificio y a las 36 horas me pude ir a la casa cerca de la clínica por precaución sin poder volar a mi tierra de La Serena hasta 12 días después.

    Sali de la operación a las 18:00 horas, había desayunado huevos con ghee y no me alimentaron hasta las 07:00 del otro día, si bien fue mucho tiempo mi practica del ayuno intermitente en ese entonces me permitió pasar esto sin problemas, en esa misma hora me tomaron diversos exámenes y entre ellos la glicemia, me la toman y marca 70, la enfermera sale discretamente y llama al medico de turno, le comenta lo bajo de mi glucosa y el medico indica que eso es anormal, entre todo eso llega la nutricionista y le comento el protocolo que seguía y por fortuna me lo respeto (sino no comería y seguiría ayunando le dije).

    Sali de la clínica a un departamento cercano y pude comer, de mejor manera, mis macros y me sorprendía lo rápido que mejoraba, lo atribuía al tipo de operación laparoscópica y robotizada la menos invasiva que había, pero no, al sexto día de operado fui a control y mi medico sorprendido me exclamo lo bien que estaban las suturas, me dijo que era guepardo de X-MEN, al noveno día me extrajo los puntos.

    Fui poco a poco conjeturando todas las señales que observé y viví de este proceso, fuerza psicológica, independencia nutricional, capacidad regenerativa, mejoramiento de los sentidos, mejor dormir, mucha energía, entre otras, por lo que todo esto lo leía posteriormente en publicaciones científicas, desde esto en adelante estoy convencido de que este estilo de vida me llevo a un nivel que creí no volvería, siempre mi vida fue muy movida, me gusta hacer deportes y nunca estoy tranquilo en casa, pero sentí que volví 20 años atrás, estoy gozando los mejores años y mejorando desde todas las miradas.

    No quiero que sientan que esto es una linda historia marketera, los cambios son necesarios, pero cuando los cambios son los justos, los resultados exceden lo esperado y todo es más fácil.

    Nuestro cuerpo viene programado para la dieta original, para cada temporada, para la abundancia y la escasez, la evolución nos doto de una maravillosa maquina que si la seguimos descuidando va a cesar sus funciones cuando menos lo esperes, Yo no pude entender las señales de alerta de mi cuerpo, Tu no hagas lo mismo porque nadie puede garantizar que esto termine como mi historia.

    Señales

                Cuando me pongo a pensar en todas las señales que por años mi cuerpo me fue entregando para decirme que algo andaba mal, uff!  Serán 5 años,   quizás más. Por mucho tiempo desde joven sufrí el típico colon irritable, hinchazón abdominal, periodos de estreñimiento, ataques a la vesícula, me dio acné tardío a los 27 años que dejó señales en mi cara hasta el día de hoy, cándida, por ende constantemente tenía problemas de hongos, infecciones urinarias, jaquecas que duraban tres días, por nombrar algunos  . Todo esto me llevaba a estar siempre consultando médicos donde los tratamientos eran siempre los mismos, omeprazol, ranitidina, antibióticos para la cándida y el acné, etc., etc., pero siempre volvía a lo mismo, visitas  a urgencias vomitando bilis, según yo,  por comer palta y/o huevo.

                Mi alimentación era como la de la gran mayoría, al desayuno pan, cereales, frutas, yogurt, leche. Al almuerzo  arroz, fideos, legumbres dos veces a la semana  y de once vuelta al pan de cada día, mucho procesado, mucha colación de futas, y por sobretodo harto dulce! Si hay algo de lo que siempre fui consiente era de mi adicción al azúcar y a las masas, tortas, pasteles, manjar,  era capaz de comerme un brazo de reina sola ya que  siempre le pedía a mi abuelita que me hiciera uno.

                Ya por ahí por el año 2016, las molestias fueron otras y eran ya del tipo articular, en ese tiempo trabaja mucho de pie, y aunque usaba zapatos cómodos sentía que me dolía mucho la planta de los pies, los brazos, hombros,  pero siempre con la tendencia de normalizar todo, aplicaba antinflamatorio y se me pasaba . Pasó el tiempo y justo quedé sin trabajo en diciembre de ese mismo  año. Iniciaba ya el año 2017 y al estar más en casa aun así notaba que mis mañanas no eran igual, me costaba mucho como “encender motores”, me dolían las piernas para bajar la escalera de mi casa, me seguía doliendo la planta de los pies y de hecho pensaba “que raro si ya no estoy usando tacos ni tampoco paso todo el día de pie”, en fin, siempre normalizando!  Llegó Junio, nuevo trabajo, entraba a las 08:00 am y nuevamente notaba eso raro en mí, ¿porque me cuesta tanto moverme?  Pero esta vez junto con la rigidez empezó a notarse la inflamación , en cosa de días pasó de ser un par de dedos a la mano completa,  a tal punto que ya no podía peinarme, ponerme los aros, ni hablar de abrocharme los zapatos, recuerdo que por esa fecha  era el campeonato de la copa confederaciones y en  un partido de Chile hicimos el asado en mi casa con parte de mi familia, le tuve que pedir ayuda a mi mamá para que me partiera la carne porque yo no podía ni siquiera tomar el tenedor.  Y Bueno, ante tanta señal  llegó la hora del ir al doctor, mi  primera visita fue a un traumatólogo porque pensaba que era algo relacionado con tendinitis, en hacerme los exámenes y volver a pedir la hora de evaluación,  además de mis manos completamente hinchadas se sumaron las rodillas, y ya a esas alturas parecía literalmente un robot! Llegué a tal punto en que no me podía vestir sola.

     

                El traumatólogo después de ver los exámenes me derivó a un reumatólogo y como en ese tiempo no había ninguno en Copiapó, programé una visita a Stgo.  Mientras me coordinaba con esa hora, visité a una Inmunóloga de mi ciudad, me pidió exámenes más específicos  hasta que finalmente confirmó el diagnóstico” Artritis Reumatoide”  y salí de la consulta con la receta que aún recuerdo, Metotrexato 6 comprimidos los días viernes, Plaquinol 1 diario, Prednizona 10mg diario, Ac. Fólico 1 comprimido el día sábado, Caltrate 1 diario, y Coxdos en caso de SOS. Viajé igual a Santiago a la cita con la reumatóloga, yo tenía la esperanza de que allá me dieran otro tratamiento,  no sé, pero salí de la consulta con la misma receta. Conocí también en ese viaje a Claudette Duchesne, la autora del libro “Cómo me sané de Artritis Reumatoide” debo decir que fue ella la primera persona que me inspiró a cambiar mis hábitos de alimentación y de vuelta en Copiapó, coordiné hora con una nutricionista donde su protocolo era más bien basado en plantas, cero carnes pero si al menos harto pescado, nada de huevos, incluía yogurt de soya, mucho producto integral, mucha fruta. Pasé siete meses con esa pauta pero mis dolores y rigidez seguían, bajé de peso llegando a pesar 45 kilos, hasta que en Marzo del 2018 viajé nuevamente a Santiago a un centro de medicina integral y el cambio de pauta era notable, el protocolo de alimentación incluía huevos, grasas, mucho verde y con restricción total de carbohidratos los 3 primeros meses, solo tenía permitido ½ taza de berries en la tarde por si me daban ganas de algo dulce, era una alimentación cetogénica.  Al mes, empecé a notar los cambios, más desinflamada, más movilidad, más ánimo. Sentí como mi cuerpo se fue desintoxicando del azúcar, lo pasé mal debo decirlo, entre la abstinencia y el metotrexato me llegué a descompensar como dos veces! Luego con los controles, fuimos incluyendo otras proteínas y un poquito más de carbohidratos.

                Fue así como empecé a investigar,  a buscar más información en Instagram hasta que llegué a Ketoclub, me conectaba cada domingo a sus transmisiones en vivo, empecé a entender cómo funcionaba mi cuerpo, no tan solo en cuanto alimentación sino la importancia del sueño, el movimiento, nuestros pensamientos, comencé a leer, me compré libros de salud,  y el feedback que se generó con Bárbara me ayudó mucho, coincidentemente ella hace unos años había sido diagnosticada de lo mismo por ende ella fue mi gran  motivación!, siempre ha estado ahí para apoyarme y sacarme de dudas. Nos conocimos en un viaje que hice a Santiago y fue mágico, después de eso nos hemos visto otras veces. En algún momento teníamos que volver a encontrarnos ya que conversando más a fondo, hace muchos años, estuvimos en un mismo lugar   muy cerca pero sin conocernos! Al día de hoy ya llevo 2 años “transitando entre alimentación cetogénica, low carb y siempre combinado con mi protocolo autoinmune, sin gluten, sin procesados, dando siempre prioridad a la comida real” .Mi vida cambió en 180 grados, me recuperé no solo de la artritis, en Septiembre de este año cumpliré dos años sin ningún fármaco, sino que también puedo decir que ya no tengo ninguna molestia de la que antes  solía normalizar. Siempre digo que doy gracias por haberme enfermado ya que si no hubiese sido por eso, no hubiese tomado el control de mi salud!

    Jocelyn Carvajal, 39 años @jocel.carvajal

     

    ¿Se puede revertir la Diabetes II con Low-carb?

    Quiero compartirles mi experiencia en Low-carb.

    Mi nombre es Jorge Vega, tengo 47 años y a los 40 años fui a consulta médica con un urólogo, la idea era tomar precauciones y también informarme más para realizarme una vasectomía ya que a mi esposa no le estaban haciendo bien los medicamentos anticonceptivos. Fue ahí el inicio de una etapa oscura en mi vida; el Dr. lo primero que me pidió fueron exámenes de laboratorio para ver en qué condiciones me encontraba para una posible operación (vasectomía). La preocupación era que yo pesaba 118Kg, mi estatura es de 1.62mts o sea mi obesidad era mórbida y no podían operar así. Los resultados llegaron y el Dr. me dijo: "Jorge lo único bueno que tienes es la próstata, lo demás se ve todo alto: azúcar, colesterol, triglicéridos, etc. así imposible un cirugía, te recomiendo urgente que visites un endocrinólogo".

    Igual me deje estar un par de meses antes de ir al médico, como anécdota, ¡ya no necesitaba operarme! mi esposa quedó embarazada de nuestra 3ra hija, con esa noticia me vi obligado a visitar al Dr. debido a que mi sobrepeso me afectando las articulaciones, sangraba mucho por la nariz y muchas veces sufría de derrames en la vista.

    Me pesó y vio los exámenes que tenía del urólogo y con eso le bastó para decirme que era diabético II producto de mi obesidad y de seguro hipertenso (pero haría de test de Holter). Junto con eso me comenzó a explicar los pro y contra de estas enfermedades, que la Diabetes traía problemas: a la vista, dentadura, extremidades, sexuales, etc. y que era una patología silenciosa. ¡Si no hubiese ido al urólogo hubiese sido peor!

    Ahí es cuando comienzo a ingerir medicamentos para la Diabetes II, hipertensión, ácido úrico, hígado graso, colesterol, alergias, etc. eran 7 medicamentos diarios, ejercicios (caminar 20 minutos diarios). Además me tocó visitar a varios(as) nutricionistas quienes me pesaban, median y entregaban una lista de mi régimen diario: galletitas, mermeladas light, lechugas, pollo, 2 huevos (uno sin la yema), juegos en polvo sin azúcar, fruta, etc. Era un suplicio para mí: andaba ansioso y con mucha hambre todo el día, malgenio, más sedentario y sin energía, de hecho por las mañanas antes de entrenar pasaba por el refrigerador y me comía una cucharada de manjar para calmar los tiritones en mi cuerpo.

    Fueron 4 años de tratamientos y no me sentía ni me veía mejor, con suerte bajaba 2Kg al mes pero los recuperaba rápido. Llegó un momento en donde me dije que quizás una operación bariátrica me ayudaría (prácticamente me salía gratis), porque hacía lo que me recomendaban pero no obtenía resultados positivos.

    Físicamente no estaba preparado para un entrenamiento fuerte y aparte no tenía una buena alimentación buscando y buscando  me crucé con un entrenador que no solo se preocupó de mi salud sino también de mi alimentación, íbamos a realizar una modificaciones: comenzaría a comer Low-carb: reduciría el consumo de carbohidratos y aumentaríamos las grasas, huevos y carnes (había algo que no entendía: comer más grasa y a mí eso me sobraba, también me preocupaba el colesterol). Le comenté a mi esposa que iba intentar este  nuevo método o dieta, pero seguiría con visitas al médico y si los exámenes arrojaban cambios negativos no seguiría con esto.

    Semana santa del año 2017, le dije a mi familia: "voy a comer y beber todo porque volviendo a Santiago me cambiará la vida", sólo se rieron incrédulas.

    Partí mi nueva vida Low-carb, era raro; mi entrenador me hacía rutinas, diseñaba mis menús, antes de entrenar media mi glucemia, me enseñaba el por qué de las cosas (entrenamiento y comida). Algo que nunca olvidaré es un libro llamado "Cerebro de pan" que él me regalo.

    El primer mes fue difícil dejar de comer pan y beber cervezas que me encantaban, lo más entretenido es que podía comer si me daba hambre, el detalle era que los huevos, paltas, carnes, etc. me saciaban tanto, que hambre no había. Lo mejor fue cuando a los 3 meses de partir, fui a mi endocrinóloga y me pesó: 20 Kg menos y por fin había bajado de los 100Kg , mis exámenes arrojaban que yo ya no tenía Diabetes, ¡no lo creíamos! Luego me dijo que bajaría la dosis de todos los medicamentos, solo que ella no sabía que ya llevaba 3 meses sin ellos.

    Me cambió la vida, tan solo aprendiendo a alimentarme. Estoy tan feliz. Al comienzo mi familia veía mis comidas y decían: "el papi está loco" jaja y ahora están acompañándome en mi locura. Después de tres años siguiendo este estilo de vida, estoy entrenando excelente, comiendo rico, preparo recetas entretenidas y ¡me puedo comprar la ropa que yo quiero! no la que me quede como antes porque ya he bajado 44Kg.

    Yo confirmo que Low-carb me ayudó a revertir la Diabetes II, la hipertensión, y a mejorar todos los marcadores negativos.

    ¡Buena semana!

    Jorge Vega.

    @ve_vejorge

    Los Hábitos

    Los Hábitos

    A los 25 años (siendo fumador adicto a la nicotina) pesaba 96 kilos (mido 1,66 mts) y decidí ponerme a correr para dejar de fumar. Lo que no estaba en mi horizonte era que bajaría de peso. Luego de muchos meses de lucha contra mi adicción a la nicotina logré dejar de fumar y adquirí una nueva adicción: El Running. Seguí corriendo hasta el punto que me terminé dedicando a este deporte en forma profesional haciendo desafíos deportivos, charlas y asesorando a personas.

     En esta carrera (literalmente una carrera muy larga) el peso y la alimentación fueron siempre un tema importante, pasé por muchos nutricionistas (muy buenos y muy malos) pero nada me daba resultado. La herencia de grasa encapsulada en mi cuerpo solo tenía una solución: Liposucción, cosa a la que me negué rotundamente. No lograba asimilar que esa fuera la solución, debía existir otra. Cómo ningún nutricionista pudo con lo que yo quería decidí comenzar el largo y complejo camino del autoestudio y de usar mi cuerpo como un laboratorio, probando y tomando nota de todo.

     En este proceso estuve 12 años, usando distintas dietas por tiempos prolongados, cambiando mis formas de alimentación (estuve 3 años con dieta vegana!), pero al final la solución estaba ahí, todo el tiempo pero no lograba verla.

     Un día revisando unas fotos de mis desafíos me di cuenta que en un desafío en particular (Rio de Janeiro- Stgo) estaba muchísimo más flaco, busque en mis apuntes y vi que ese desafío lo hice sin isotónico, sin geles de carbohidratos y solo consumiendo fruta cuando terminaba de correr los 55 km que me propuse hacer todos los días hasta llegar a Santiago. Recuerdo que además cuando llegué a Santiago me sentía con muchísima energía a pesar del esfuerzo de correr 55 km diarios durante 60 días y cruzar 3 países. Incluso los haters de siempre decían que era imposible llegar así después de tan magno esfuerzo, pero claro ellos no sabían que no había usado carbos para correr (imaginense si se hubieran enterado de eso!)

     Entonces nuevamente comencé a estudiar en profundidad por qué había sucedido esto y me di cuenta que sin querer había usado la dieta original del ser humano, comer menos, no usar carbos e hidratarme solo con agua y sin azúcar.

     Desde ahí han transcurridos más de 3 años donde me certifiqué como Coach de Vida, luego como coach en dieta cetogénica y sigo ayudando a más personas a hacer un cambio real.

     Pero no estaba descubriendo la pólvora, esto siempre estuvo ahí, el problema es que nos llenaron de información errónea y nuestros hábitos ancestrales mutaron. Mutaron a tal punto que nos creímos todo lo que nos dijeron y jamás nos cuestionamos si estaba bien o mal.

     Pero no es nuestra culpa, el ser humano es así, cree a ciegas en todo lo que se le dice, suele no investigar mucho y busca la comodidad por sobre la salud.

     Esta pequeña historia de mi propia experiencia es para que sepan que la verdad que nos muestran no es absoluta, que es necesario que prueben por que lo que es bueno para mi no lo es para ti y que usen la siguiente lógica: El ser humano evolucionó siendo cazador y recolector, usaba los ayunos constantemente por la falta de alimentos y se movía constantemente ya que no habían autos ni máquinas. De esa forma nuestra especie pobló el planeta, se adaptó a todos los climas y dominó a todas (o casi todas) las especies.

     Los invito a ser su propio laboratorio, investigar, leer y por sobre todo a eliminar esos hábitos que nos están destruyendo como especie. En los hábitos está el secreto del éxito, no en una pastilla ni en una operación que no necesitamos. Todas las enfermedades modernas son producto de malos hábitos, diabetes tipo 2, alzheimer, hígado graso, resistencia a la insulina, cáncer, obesidad y problemas cardíacos entre otros.

     Matías Anguita C.
    Fitness & Nutrition Coach